lunes, 6 de julio de 2026

La humildad

 

La inclinación de la cabeza puede ser interpretada como un gesto de humillación y de resignación. La inclinación de la cabeza ante Dios es signo de humildad. Pero la humildad no se identifica con la humillación o resignación. No es igual que la pusilanimidad. Todo lo contrario. La humildad es sumisión creativa a la fuerza de la verdad y del amor. La humildad es rechazo de las apariencias y de la superficialidad; es la expresión de la profundidad del espíritu humano; es condición de su grandeza.

Nos lo recuerda también San Agustín que en un sermón dice así: "¿Quieres ser grande? Comienza por lo más pequeño. ¿Piensas construir un gran edificio que se eleve mucho? Piensa antes en el fundamento de la humildad" (San Agustín, Serm. 64, 2; PL 38, 441).

(delÁngelus del Papa Juan Pablo II del 4 de marzo de 1979)

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