sábado, 1 de agosto de 2026

Dios ha hecho al hombre para la alegria

 

Queridos jóvenes, Dios ha hecho al hombre para la alegría; podría decir que os ha hecho sobre todo a vosotros para la alegría. Dios es alegría, y en la alegría de vivir hay un reflejo de la alegría originaria que Dios experimentó al crear al hombre.

Difundid esta alegría. Quisiera que esta tarde, entre nosotros, resonaran las palabras de Isaías: «Consolad, consolad a mi pueblo (...). Hablad al corazón de Jerusalén y decidle bien alto que ya ha terminado su esclavitud» (Is 40, 1-2). San Felipe Neri hizo realidad estas palabras: supo consolar a quien era esclavo y prisionero de falsos maestros de vida, gritando que la verdadera libertad está en Cristo y que sólo cuando el hombre acepta a Cristo en su propia vida termina la esclavitud del pecado y de la muerte.

(DelEncuentro del Papa Juan Pablo II con los jóvenes de la diócesis de Roma en preparaciónpara la Jornada Mundial de la Juventud 6 de abril 1995)