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sábado, 25 de abril de 2026

Las violaciones a la persona humana

 

Pensamos en las múltiples violaciones a las que hoy está sometida la persona humana. Cuando no es reconocido y amado en su dignidad de imagen viviente de Dios (cf. Gn 1, 26), el ser humano queda expuesto a las formas más humillantes y aberrantes de «instrumentalización», que lo convierten miserablemente en esclavo del más fuerte. Y «el más fuerte» puede asumir diversos nombres: ideología, poder económico, sistemas políticos inhumanos, tecnocracia científica, avasallamiento por parte de los mass-media. De nuevo nos encontramos frente a una multitud de personas, hermanos y hermanas nuestras, cuyos derechos fundamentales son violados, también como consecuencia de la excesiva tolerancia y hasta de la patente injusticia de ciertas leyes civiles: el derecho a la vida y a la integridad física, el derecho a la casa y al trabajo, el derecho a la familia y a la procreación responsable, el derecho a la participación en la vida pública y política, el derecho a la libertad de conciencia y de profesión de fe religiosa.

(dela Exhortación apostólica Post-Sinodal Christifideles Laici del Papa Juan PabloII)

lunes, 17 de noviembre de 2025

Pero, ¿qué libertad?

 

«Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia la vida eterna?». La pregunta moral, a la que responde Cristo, no puede prescindir del problema de la libertad, es más, lo considera central, porque no existe moral sin libertad: «El hombre puede convertirse al bien sólo en la libertad» 56. Pero, ¿qué libertad? El Concilio —frente a aquellos contemporáneos nuestros que «tanto defienden» la libertad y que la «buscan ardientemente», pero que «a menudo la cultivan de mala manera, como si fuera lícito todo con tal de que guste, incluso el mal»—, presenta la verdadera libertad: «La verdadera libertad es signo eminente de la imagen divina en el hombre. Pues quiso Dios "dejar al hombre en manos de su propia decisión" (cf. Si 15, 14), de modo que busque sin coacciones a su Creador y, adhiriéndose a él, llegue libremente a la plena y feliz perfección» 57. Si existe el derecho de ser respetados en el propio camino de búsqueda de la verdad, existe aún antes la obligación moral, grave para cada uno, de buscar la verdad y de seguirla una vez conocida 58. En este sentido el cardenal J. H. Newman, gran defensor de los derechos de la conciencia, afirmaba con decisión: «La conciencia tiene unos derechos porque tiene unos deberes» 59.

(Papa Juan Pablo II Carta Encíclica Veritatis Splendor)

 

 

sábado, 12 de julio de 2025

La fe en Cristo garantía y estimulo de libertad

 

Un sentimiento común parece dominar hoy a la gran familia humana. Todos se preguntan qué futuro hay que construir en paz y solidaridad, en este paso de una época cultural a otra. Las grandes ideologías han mostrado su fracaso ante la dura prueba de los acontecimientos. Sistemas, que se dicen científicos de renovación social, incluso de redención del hombre por sí mismo, mitos de la realización revolucionaria del hombre, se han revelado a los ojos del mundo entero como lo que eran: trágicas utopías que han producido una regresión sin precedentes en la historia atormentada de la humanidad. En medio de sus hermanos, la resistencia heroica de las comunidades cristianas contra el totalitarismo inhumano ha suscitado la admiración. El mundo actual redescubre que la fe en Cristo, lejos de ser el opio de los pueblos, es la mejor garantía y el estímulo de su libertad.

(del discurso del Santo Padre Juan Pablo II a los participantes enla Asamblea plenaria del Consejo Pontificio para la cultura – 12 de enero de 1990)  


lunes, 16 de junio de 2025

La libertad basada sobre la verdad

 

Jesucristo sale al encuentro del hombre de toda época, también de nuestra época, con las mismas palabras: «Conoceréis la verdad y la verdad os librará».82 Estas palabras encierran una exigencia fundamental y al mismo tiempo una advertencia: la exigencia de una relación honesta con respecto a la verdad, como condición de una auténtica libertad; y la advertencia, además, de que se evite cualquier libertad aparente, cualquier libertad superficial y unilateral, cualquier libertad que no profundiza en toda la verdad sobre el hombre y sobre el mundo.

También hoy, después de dos mil años, Cristo aparece a nosotros como Aquel que trae al hombre la libertad basada sobre la verdad, como Aquel que libera al hombre de lo que limita, disminuye y casi destruye esta libertad en sus mismas raíces, en el alma del hombre, en su corazón, en su conciencia. ¡Qué confirmación tan estupenda de lo que han dado y no cesan de dar aquellos que, gracias a Cristo y en Cristo, han alcanzado la verdadera libertad y la han manifestado hasta en condiciones de constricción exterior.

 (de la Carta Encíclica Redemptor Hominis, 12 del Papa Juan Pablo II)


jueves, 12 de junio de 2025

La muerte de la libertad

 

Reivindicar el derecho al aborto, al infanticidio, a la eutanasia, y reconocerlo legalmente, significa atribuir a la libertad humana un significado perverso e inicuo: el de un poder absoluto sobre los demás y contra los demás. Pero ésta es la muerte de la verdadera libertad: « En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo » (Jn 8, 34).

(Dela Carta Encíclica Enciclica Evangelium Vitae, 20 del Papa Juan Pablo II)

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Liberación y conocimiento de la verdad

 

El mismo Jesús vincula la "liberación" al conocimiento de la verdad: «Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Jn 8, 32). En esta afirmación se halla la significación íntima de la libertad que Cristo nos da. La liberación es una transformación interior del hombre, en cuanto consecuencia dimanante del conocimiento de la verdad; se trata de un proceso espiritual de maduración, mediante el cual el hombre se convierte en representante y portavoz de la «justicia y santidad verdaderas» (Ef 4, 24) en los distintos niveles de la vida personal, individual y social. Pero esta verdad no es la simple verdad de carácter científico o histórico; es Cristo mismo —Palabra del Padre encarnada— que puede decir de Sí mismo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 6). Por ello, durante su vida terrena Jesús se opuso reiteradamente y con fuerza, con firmeza y decisión, a la "no-verdad", si bien era consciente de lo que le esperaba.

(JuanPablo II en su discurso a los jóvenes en la Basílica de san Pedro – 21 defebrero de 1979)

martes, 12 de marzo de 2024

Juan XXIII y la paz

 

Juan XXIII, en la Pacem in terris, había subrayado los cuatro derechos fundamentales de la persona humana, que deben ser respetados en la vida social e internacional para el bien de la paz: el derecho a la verdad, a la libertad, a la justicia, al amor. Pablo VI, desarrollando orgánicamente este pensamiento, publicó la Encíclica para la promoción y desarrollo de los pueblos, en la que llamó a este justo desarrollo con el "nombre nuevo de la paz".

(de la AudienciaGeneral de Juan Pablo II 8 de agosto 1979)


sábado, 19 de marzo de 2022

Libertad de información y de expresión

“Vosotros sois muy sensibles a la libertad de información y de expresión… Emplead bien esta libertad para discernir desde más cerca la verdad e introducir a vuestros lectores, oyentes o telespectadores a «cuanto hay de verdadero, de honorable, de justo, de puro, de amable, de laudable, de virtuoso y de digno de alabanza», según las palabras de San Pablo (Flp 4, 8), a cuanto les ayude a vivir en justicia y fraternidad, a descubrir el sentido último de la vida, a abrirlos al misterio de Dios tan cercano a cada uno de nosotros”
(Discurso del Santo Padre Juan Palo II a los periodistas y operadores audiovisiaules sábado 21 de octubre de 1978)

jueves, 29 de julio de 2021

La libertad

 “La libertad es la medida de la dignidad y de la grandeza del hombre. Vivir la libertad que los individuos y los pueblos buscan es un gran desafío para el crecimiento espiritual del hombre y para la vitalidad moral de las naciones. La cuestión fundamental, que hoy todos debemos afrontar, es la del uso responsable de la libertad, tanto en su dimensión personal, como social."

Del discurso de Juan Pablo II a la Quincuagésima Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el 5 de octubre de 1995

miércoles, 10 de marzo de 2021

La libertad: una misión

 

La libertad verdadera es la característica preeminente de la humanidad; es la fuente de donde brota la dignidad humana; es “signo eminente de la imagen divina en el hombre” (Gaudium et spes, 17). Se nos ofrece y otorga como misión nuestra.

(Juan Pablo II  en su Mensaje a la Organización de lasNaciones Unidas 2 de diciembre de 1978 )

jueves, 21 de enero de 2021

La libertad

 “la libertad requiere que cada uno tenga un gran sentido de responsabilidad y un compromiso de respeto recíproco.

(Juan Pablo II  Ángelus 5 de septiembre de 1992 durante su viaje apostolico a Lituania, Letonia y Estonia)

viernes, 15 de enero de 2021

El esplendor de la verdad

 “El esplendor de la verdad brilla en todas las obras del Creador y, de modo particular, en el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1, 26), pues la verdad ilumina la inteligencia y modela la libertad del hombre, que de esta manera es ayudado a conocer y amar al Señor. Por esto el salmista exclama: «¡Alza sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor!» (Sal 4, 7).”

(Juan Pablo II Introduccion a la Enciclica VeritatisSplendor) 

sábado, 25 de julio de 2020

Cuidar el gran don de la libertad


 “Precisamente porque hemos sido creados a imagen de Dios, hemos recibido de él también el gran don que es la libertad. Pero si no se ejercita bien, la libertad nos puede conducir lejos de Dios. Nos puede hacer perder la dignidad de la que él nos ha revestido. Cuando no está plasmada por el Evangelio, la libertad puede transformarse en esclavitud:  la esclavitud del pecado y de la muerte eterna.”

jueves, 27 de abril de 2017

Libertad basada en la verdad

“La libertad, en todos sus aspectos, debe estar basada en la verdad. Deseo repetir aquí las palabras de Jesús: "Y la verdad os librará" (Jn 8, 32). Es, pues, mi deseo que vuestro sentido de la libertad pueda siempre ir de la mano con un profundo sentido de verdad y honestidad acerca de vosotros mismos y de las realidades de vuestra sociedad. Las realidades del pasado no pueden ser nunca un aceptable sucedáneo de las actuales responsabilidades para con el bien común de la sociedad en la que vivís y para con vuestros compatriotas. Al igual que la libertad, también la exigencia de justicia es una aspiración universal en el mundo actual. Ninguna institución ni organización puede hoy en día ser símbolo de libertad si. a la vez, no defiende también la exigencia de justicia, porque ambas son requerimientos esenciales del espíritu humano.”


viernes, 26 de junio de 2015

Libertad del hombre y ley de Dios

 “La relación que hay entre libertad del hombre y ley de Dios tiene su base en el corazón de la persona, o sea, en su conciencia moral: «En lo profundo de su conciencia —afirma el concilio Vaticano II—, el hombre descubre una ley que él no se da a sí mismo, pero a la que debe obedecer y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, llamándolo siempre a amar y a hacer el bien y a evitar el mal: haz esto, evita aquello. Porque el hombre tiene una ley escrita por Dios en su corazón, en cuya obediencia está la dignidad humana y según la cual será juzgado (cf. Rm 2, 14-16)» 101.”

sábado, 2 de mayo de 2015

El conflicto entre libertad y naturaleza

 “El presunto conflicto entre libertad y naturaleza repercute también sobre la interpretación de algunos aspectos específicos de la ley natural, principalmente sobre suuniversalidad e inmutabilidad. «¿Dónde, pues, están escritas estas reglas —se pregunta san Agustín— ...sino en el libro de aquella luz que se llama verdad? De aquí, pues, deriva toda ley justa y actúa rectamente en el corazón del hombre que obra la justicia, no saliendo de él, sino como imprimiéndose en él, como la imagen pasa del anillo a la cera, pero sin abandonar el anillo.”

sábado, 26 de julio de 2014

Distinguir el bien del mal

“El hombre, en su tender hacia Dios —«el único Bueno»—, debe hacer libremente el bien y evitar el mal. Pero para esto el hombre debe poder distinguir el bien del mal. Y esto sucede, ante todo, gracias a la luz de la razón natural, reflejo en el hombre del esplendor del rostro de Dios.”

lunes, 7 de julio de 2014

La construcción de la libertad

 “La llamada a esa construcción de la libertad debe hallar eco eficaz —como insistentemente enseña la Iglesia— en la superación de sistemas económicos e ideologías que no están al servicio de la dimensión completa del hombre y que la sofocan injustamente: “Dado que no en todo aquello que los diversos sistemas, y también los hombres en particular, ven y propagan como libertad está la verdadera libertad del hombre, tanto más la Iglesia, en virtud de su misión divina, se hace custodia de esa libertad que es condición y base de la verdadera dignidad de la persona humana” (Redemptor hominis, 12; cf. Discurso inaugural de la Conferencia de Puebla, 28 de enero de 1979, III, 2, 3). “

domingo, 6 de julio de 2014

La libertad del hombre y la ley de Dios

“La verdadera autonomía moral del hombre no significa en absoluto el rechazo, sino la aceptación de la ley moral, del mandato de Dios: «Dios impuso al hombre este mandamiento...» (Gn 2, 16). La libertad del hombre y la ley de Dios se encuentran y están llamadas a compenetrarse entre sí, en el sentido de la libre obediencia del hombre a Dios y de la gratuita benevolencia de Dios al hombre.”

sábado, 7 de junio de 2014

Las cosas creadas y el Creador

 “Gobernar el mundo constituye ya para el hombre un cometido grande y lleno de responsabilidad, que compromete su libertad a obedecer al Creador: «Henchid la tierra y sometedla» (Gn 1, 28). Bajo este aspecto cada hombre, así como la comunidad humana, tiene una justa autonomía, a la cual la constitución conciliar Gaudium et spes dedica una especial atención. Es la autonomía de las realidades terrenas, la cual significa que «las cosas creadas y las sociedades mismas gozan de leyes y valores propios que el hombre ha de descubrir, aplicar y ordenar paulatinamente» 66.”