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viernes, 13 de septiembre de 2024

La Palabra de Dios fundamento de toda acción sacerdotal

 En una palabra, la primera prioridad de los seminarios hoy en día es la enseñanza de la Palabra de Dios en toda su pureza e integridad, con todas sus exigencias y todo su poder. La Palabra de Dios y sólo la Palabra de Dios, es el fundamento de todo ministerio, de toda actividad pastoral, de toda acción sacerdotal. El poder de la Palabra de Dios fue la base dinámica del Concilio Vaticano II, y Juan XXIII lo puso de manifiesto claramente el día de la inauguración: «Lo que principalmente atañe al Concilio Ecuménico es esto: que el sagrado depósito de la doctrina cristiana sea custodiado y enseñado en forma cada vez más eficaz» (Discurso del Papa del 11 de octubre de 1962).

(del discurso de JuanPablo II a varios rectores de seminarios – 3 de marzo de 1979)

viernes, 20 de septiembre de 2013

La misa diaria: el momento más importante de cada jornada en la vida del sacerdote

 “La formación permanente del sacerdote es un modo de mantener vivo en nosotros el don y el misterio de nuestra vocación. Don que nos supera infinitamente y misterio de la elección divina: «No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca » (Jn 15, 16). Debemos dar gracias a Dios por el don de nuestra vocación, y expresar esta gratitud con nuestro servicio ministerial que, concretamente, es entrega diaria de nuestra vida. En la base y en el centro de todo está nuestra eucaristía, la misa diaria, que es el momento más importante de cada jornada nuestra y el centro de nuestra vida, porque, celebrándola, nos adentramos en el corazón del misterio de la salvación, donde se enraíza nuestro sacerdocio y se alimenta nuestro servicio ministerial.”