“En la pregunta de Pedro: “¿A quién vamos a acudir?” está
ya la respuesta sobre el camino que se debe recorrer. Es el camino que
lleva a Cristo. Y el divino Maestro es accesible personalmente; en efecto, está
presente sobre el altar en la realidad de su cuerpo y de su sangre. En el
sacrificio eucarístico podemos entrar en contacto, de un modo misterioso
pero real, con su persona, acudiendo a la fuente inagotable de su vida de
Resucitado.”
BeatoJuan Pablo II XII JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD, Santa Misa de Clausura, Tor
Vergata, domingo 20 de agosto de 2000)