jueves, 31 de diciembre de 2009

Debéis tener el valor de hablar de Cristo

“Cada nueva generación necesita nuevos apóstoles. Es aquí donde surge una misión especial para vosotros. Sois los primeros apóstoles y evangelizadores del mundo juvenil, atormentado, hoy, por tantos retos y amenazas (cf. Apostolicam actuositatem, 12). Ante todo vosotros podéis serlo y nadie puede reemplazaros en vuestro ambiente de estudio, de trabajo y de recreo. Son muchos vuestros coetáneos que no conocen a Cristo, o no lo conocen lo suficiente. Por consiguiente, no podéis permanecer callados e indiferentes. Debéis tener el valor de hablar de Cristo, de dar testimonio de vuestra fe a través de vuestro estilo de vida inspirado en el Evangelio”

(del Mensaje del Santo Padre Juan Pablo II para la IV Jornada Mundial de la Juventud)

miércoles, 30 de diciembre de 2009

La Maternidad de la Madre de Dios


“Durante la octava de Navidad, la Iglesia nos hace dirigir la mirada del espíritu al misterio de la Maternidad. El último día de la octava, que es el primero del año nuevo, es la fiesta de la Maternidad de la Madre de Dios. De este modo se resalta “el puesto” de la Madre, “la dimensión” materna de todo el misterio del nacimiento de Dios.
2. Esta Madre lleva el nombre de María. La Iglesia la venera de modo particular. Le rinde un culto que supera el de los otros santos (cultus iperduliae). La venera así, precisamente porque ha sido la Madre; porque ha sido elegido para ser la Madre del Hijo de Dios; porque a ese Hijo, que es el Verbo eterno, le ha dado en el tiempo “el cuerpo”, le ha dado en un momento histórico “la humanidad”.

martes, 29 de diciembre de 2009

Valor cristiano de la caridad

“En primer lugar, me parece necesario buscar y concretar medidas que sean capaces de ayudar a los países menos desarrollados y endeudados a poder ser autosuficientes, o por lo menos ampliamente autosuficientes en el campo de la alimentación.
Quiero subrayar, además, el valor específicamente cristiano de la caridad. Este valor conduciría, especialmente en los casos de emergencia, a tomar decisiones políticas y económicas que no sean solamente dictadas por consideraciones de estricta justicia humana. sino inspiradas por una generosidad de orden superior: lo que los cristianos llaman amor al prójimo, expresión del amor a Dios. El Evangelio nos da a este respecto enseñanzas luminosas y ejemplos estimulantes. De este modo los aspectos técnicos estarán al servicio de una decisión política en el sentido más noble de la palabra.”

lunes, 28 de diciembre de 2009

La misión es una nueva construcción


“La acción evangelizadora, con el propósito de transformar "desde dentro" a toda criatura humana, introduce en las conciencias un fermento renovador capaz de "alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la Palabra de Dios y con el designio de salvación" (cf. Evangelii nuntiandi, 19). Estimulado por tal impulso interior, el individuo se siente movido a tomar cada vez más precisa y viva conciencia de su realidad de "cristiano ", es decir de su dignidad propia en cuanto ser humano creado a imagen y semejanza de Dios, ennoblecido en su misma naturaleza por el evento de la Encarnación del Verbo, destinado a un ideal de vida superior”



domingo, 27 de diciembre de 2009

Oculto en la santa casa de Nazaret

“El Hijo de Dios se prepara para cumplir su misión redentora, viviendo de modo laborioso y oculto en la santa casa de Nazaret. Así, unido a todo hombre por la encarnación (cf. Gaudium et spes, 22), ha santificado la familia humana.”

sábado, 26 de diciembre de 2009

La Madre del Redentor


“1. La Madre del Redentor tiene un lugar preciso en el plan de la salvación, porque « al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, para que recibieran la filiación adoptiva. La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre! » (Gál 4, 4-6).”!
(primeras palabras de la Encíclica Redemptoris Mater sobre la Bienaventurada Virgen Maria en la Vida de la Iglesia peregrina, con la cita de San Pablo)

viernes, 25 de diciembre de 2009

La dignidad de la persona humana

“En el mundo, tal como lo encontramos hoy, ¿qué criterios podemos adoptar para conseguir que los derechos de las personas sean protegidos? ¿Qué fundamento podemos ofrecer como terreno en que puedan desarrollarse los derechos individuales y sociales? Sin duda alguna tal fundamento es la dignidad de la persona humana. El Papa Juan XIII lo explicó en la Pacem in terris: “En toda convivencia humana, bien organizada y fecunda, se debe colocar como fundamento el principio de que todo ser humano es persona...; y por lo tanto, de esa misma naturaleza nacen directamente al mismo tiempo derechos y deberes que, por ser universales e inviolables, son también absolutamente inalienables” (núm. 9).”