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lunes, 26 de mayo de 2025

El hombre – personalidad humana y cristiana

 

...el hombre constituye la base de todo. Debe ser respetado en su dignidad personal y soberana. Se debe respetar su dimensión social, pues la personalidad humana y cristiana sólo puede comprenderse en la medida en que se rechace este egocentrismo exclusivista, ya que su llamamiento es a la vez personal y social. El derecho canónico admite y favorece este perfeccionamiento característico pues lleva a vencer el egoísmo avasallador, es decir, la renuncia de sí en cuanto individualidad exclusivista; conduce a la afirmación de sí mismo en una auténtica perspectiva social, mediante el reconocimiento y respeto del otro en cuanto "persona" dotada de derechos universales, inviolables e inalienables, y revestida de dignidad trascendente (cf. Discurso a la Sacra Rota RomanaL'Osservatore Romano, Edición en Lengua Española. 1 de abril de 1979, pág. 9).

 (del discurso de Juan Pablo II a losparticipantes en la Conferencia Mundial sobre la ley, celebrada en Madrid – 24 deseptiembre de 1979)

La regla del derecho – "imperium legis"

 

El rápido desarrollo de las relaciones entre los hombres y las naciones, tanto en extensión como en profundidad, reclama un esfuerzo sin precedentes para que aquél quede bajo el señorío del hombre, pues de lo contrario se verá arrastrado en la ola tumultuosa de los egoísmos e instintos; a este fin se deben hallar estructuras adecuadas que expresen y fomenten la unidad de la familia humana dentro del respeto a la dignidad soberana de cada individuo y de cada grupo humano. Este propósito encuentra en la regla del derecho, en el "imperium legis", una ayuda indispensable que garantiza la continuidad, rectitud y fuerza creadora.

 (del discurso de Juan Pablo II a losparticipantes en la Conferencia Mundial sobre la ley, celebrada en Madrid – 24 deseptiembre de 1979)

jueves, 7 de mayo de 2015

EL conjunto de los derechos del hombre

"El conjunto de los derechos del hombre corresponde a la sustancia de la dignidad del ser humano, entendido integralmente, y no reducido a una sola dimensión; se refieren a la satisfacción de las necesidades esenciales del hombre, al ejercicio de sus libertades, a sus relaciones con otras personas; pero se refieren también, siempre y dondequiera que sea, al hombre, a su plena dimensión humana."

jueves, 1 de agosto de 2013

Los derechos de la persona humana

 “Cuando hablamos de derecho a la vida, a la integridad física y moral, al alimento, a la vivienda, a la educación, a la salud, al trabajo, a la responsabilidad compartida en la vida de la nación, hablamos de la persona humana. Es esta persona humana la que la fe nos hace reconocer como creada a imagen de Dios y destinada a una meta eterna. Es esta persona la que se encuentra frecuentemente amenazada y hambrienta, sin vivienda ni trabajo decentes, sin acceso al patrimonio cultural de su pueblo o de la humanidad y sin voz para hacer oír sus angustias. A la gran causa del pleno desarrollo en la solidaridad deben dar nueva vida aquellos que en uno u otro grado ya gozan estos bienes, para el servicio de todos aquellos —y son todavía tantos en vuestro continente— que están privados de ellos en medida a veces dramática.


sábado, 19 de enero de 2013

El respeto de los derechos de la nación y del hombre


“El respeto de los derechos de la nación y, en el ámbito de ella, el respeto de los derechos del hombre, como ciudadano, son en todo lugar del mundo la condición de la verdadera justicia social y de la paz.”

viernes, 16 de noviembre de 2012

Dignidad y derechos inalienables del ser humano


 “La Iglesia nunca deja de proclamar que todo ser humano posee una dignidad y unos derechos inalienables independientemente y antes de cualquier concesión del Estado o de la ley. Si Europa ha de construirse en la justicia y la paz, su cultura, su legislación y su estilo de vida no pueden menos de reconocer y defender la dimensión trascendente de la persona humana. Sólo mediante el reconocimiento de este aspecto fundamental de la naturaleza humana la sociedad puede perseverar en la defensa de los derechos y las responsabilidades que derivan indiscutiblemente de la dignidad humana. De lo contrario, todo dependería del arbitrio de algunos en detrimento de otros, y Europa correría el riesgo de repetir los errores del pasado.”

sábado, 25 de agosto de 2012

Juan Pablo II Objeción de conciencia


 “El rechazo a participar en la ejecución de una injusticia no sólo es un deber moral, sino también un derecho humano fundamental. Si no fuera así, se obligaría a la persona humana a realizar una acción intrínsecamente incompatible con su dignidad y, de este modo, su misma libertad, cuyo sentido y fin auténticos residen en su orientación a la verdad y al bien, quedaría radicalmente comprometida. Se trata, por tanto, de un derecho esencial que, como tal, debería estar previsto y protegido por la misma ley civil. En este sentido, la posibilidad de rechazar la participación en la fase consultiva, preparatoria y ejecutiva de semejantes actos contra la vida debería asegurarse a los médicos, a los agentes sanitarios y a los responsables de las instituciones hospitalarias, de las clínicas y casas de salud. Quien recurre a la objeción de conciencia debe estar a salvo no sólo de sanciones penales, sino también de cualquier daño en el plano legal, disciplinar, económico y profesional.”

viernes, 24 de agosto de 2012

Hoy se asiste a una especie de retroceso de civilización


 “ reconocer el valor de la vida del hombre, desde su concepción hasta su fin natural, es una conquista de la civilización del derecho que debe tutelarse como un bien primario de la persona y de la sociedad. Sin embargo, en muchas sociedades hoy se asiste a una especie de retroceso de civilización, fruto de una concepción de la libertad humana incompleta y a veces distorsionada, que frecuentemente encuentra legitimación pública en el ordenamiento jurídico del Estado. Es decir sucede que al respeto debido al derecho inalienable de todo ser humano a la vida se contrapone una concepción subjetivista de la libertad, desvinculada de la ley moral. Esta concepción, fundada en graves errores relativos a la naturaleza misma de la persona y de sus derechos, sirviéndose de las reglas mayoritarias, ha logrado introducir frecuentemente en el ordenamiento jurídico la legitimación de la supresión del derecho a la vida de seres humanos inocentes aún por nacer.”

lunes, 14 de mayo de 2012

El primer derecho del hombre es el derecho a la vida


“La primera medida de la dignidad del hombre, la primera condición del respeto de los derechos inviolables de la persona humana, es el honor debido a la madre. Es el culto a la maternidad. No podemos desligar al hombre de su comienzo humano. Hoy hemos llegado a saber tanto sobre los mecanismos biológicos, que determinan este comienzo en sus respectivos aspectos; por eso, es necesario que proclamemos con una consciencia tanto más viva y una convicción tanto más ardiente el comienzo humano —profundamente humano— de todo hombre como el valor fundamental y la base de todos sus derechos. El primer derecho del hombre es el derecho a la vida. Hemos de defender este derecho y este valor. De lo contrario, toda la lógica de la fe en el hombre, todo el programa del progreso verdaderamente humano se tambaleará y se vendrá abajo.”
(Beato Juan Pablo II – Homilía en la Santa Misa paralos obreros en Saint-Denis - 31 de mayo de 1980)

viernes, 18 de noviembre de 2011

Derecho a la nutrición

“La dignidad humana exige que en ninguna circunstancia y por ningún motivo se prive a las personas de su derecho fundamental a la nutrición.”
(del discurso del Beato Juan Pablo II a una delegación de participantes en la XXVII Conferencia General de la FAO - 11 de noviembre de 1993)

jueves, 22 de septiembre de 2011

El derecho a la vida

“Si se rompe el derecho del hombre a la vida en el momento en que comienza a ser concebido dentro del seno materno, se ataca indirectamente todo el orden moral que sirve para asegurar los bienes inviolables del hombre. La vida ocupa entre estos el primer puesto. La Iglesia defiende el derecho a la vida, no sólo en consideración a la majestad del Creador que es el primer Dador de esta vida, sino también por respeto al bien esencial del hombre.”
PEREGRINACIÓN APOSTÓLICA A POLONIA
(Beato Juan Pablo II – Homilìa Santa Misa en la Explanada del aeropuerto de Nowy Targ, Viernes 8 de junio de 1979)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Derechos y deberes correlativos

“Todos los derechos tienen deberes correlativos, y allí donde hay negligencia en cumplir un deber, su derecho correspondiente no se lleva a realidad. Si hay derecho a la vida, existe el deber de favorecer y proteger la vida; si hay derecho a la paz, existe el deber de procurarla; si hay derecho a la libertad, existe el deber de formar hombres libres; si hay derecho a la alfabetización, existe el deber de alfabetizar y tratar de ser alfabetizado.”

miércoles, 23 de junio de 2010

Dignidad y derechos del trabajador del campo

“El mundo deprimido del campo, el trabajador que con su sudor riega también su desconsuelo, no puede esperar más a que se reconozca plena y eficazmente su dignidad no inferior a la de cualquier otro sector social. Tiene derecho a que se le respete, a que no se le prive –con maniobras que a veces equivalen a verdaderos despojos– de lo poco que tiene; a que no se impida su aspiración a ser parte en su propia elevación. Tiene derecho a que se le quiten las barreras de explotación, hechas frecuentemente de egoísmos intolerables y contra los que se estrellan sus mejores esfuerzos de promoción. Tiene derecho a la ayuda eficaz –que no es limosna ni migajas de justicia - para que tenga acceso al desarrollo que su dignidad de hombre y de hijo de Dios merece.”

jueves, 3 de junio de 2010

La paz entre los pueblos

“La paz y el acercamiento entre los pueblos sólo se pueden construir sobre el principio del respeto a los derechos objetivos de la nación, como: el derecho a la existencia, a la libertad, a ser sujeto socio-político y además a la formación de la propia cultura y civilización.”

viernes, 12 de febrero de 2010

Todos somos hermanos en Jesucristo

“Hay que mantener la convicción de que todo atentado a la dignidad humana, hasta el más lejano, repercute en la vida de todos de modo imperceptible pero real, ya que un vínculo indeleble une a todos los seres humanos. Para todos los creyentes —cristianos, musulmanes y judíos— este vínculo resulta de su fe en un Dios único y verdadero que, en cuanto Padre de todos los hombres, es fuente y fundamento de la dignidad humana (cf. Nostra aetate, 5). Para quienes han sido llamados a compartir la fe cristiana, este lazo queda resumido en las palabras: todos somos hermanos en Jesucristo”
(del Mensaje del Santo Padre Juan Pablo II a la Comisión Europea de los derechos del hombre y a la Corte Europea de los derechos del hombre – 1979

jueves, 4 de febrero de 2010

Hacer este mundo más justo

“Hacer ese mundo más justo significa, entre otras cosas, esforzarse porque no haya niños sin nutrición suficiente, sin educación, sin instrucción; que no haya jóvenes sin la preparación conveniente; que no haya campesinos sin tierra para vivir y desenvolverse dignamente; que no haya trabajadores maltratados ni disminuidos en sus derechos; que no haya sistemas que permitan la explotación del hombre por el hombre o por el Estado; que no haya corrupción; que no haya a quien le sobra mucho, mientras a otros inculpablemente les falte todo; que no haya tanta familia mal constituida, rota, desunida, insuficientemente atendida; que no haya injusticia y desigualdad en el impartir la justicia; que no haya nadie sin amparo de la ley y que la ley ampare a todos por igual; que no prevalezca la fuerza sobre la verdad y el derecho, sino la verdad y el derecho sobre la fuerza; y que no prevalezca jamás lo económico ni lo político sobre lo humano.”

viernes, 8 de enero de 2010

Los derechos del niño

“La Santa Sede piensa que se puede hablar también de los derechos del niño ya desde el momento de ser concebido y, sobre todo, del derecho a la vida, pues la experiencia nos demuestra cada día más que ya antes del nacimiento el niño tiene necesidad de protección especial de hecho y de derecho.
Se podría insistir asimismo en el derecho del niño a nacer en una familia verdadera, pues es de importancia capital que se beneficie ya desde el principio, de la aportación conjunta del padre y de la madre unidos en matrimonio indisoluble.
Del mismo modo, el niño debe crecer dentro de su familia, puesto que los padres siguen siendo "sus primeros y principales educadores", y "cuando la educación de los padres falta, difícilmente puede suplirse" (Gravissimum educationis, 3). Ello es una exigencia del ambiente de afecto y seguridad moral y material requerida por la psicología del niño; hay que añadir que la procreación funda ese derecho natural que es también "obligación grave" (Gravissimum educationis, 3). E incluso la existencia de vínculos familiares más amplios con los hermanos y hermanas, abuelos y otros familiares más próximos, es un elemento importante —que hoy día se tiende a descuidar— para el equilibrio armónico del niño.”
(del Discurso del Santo Padre Juan Pablo II al Comité de Periodistas europeos para los derechos del niño y de la Comisión Italiana del Año Internacional del niño)

viernes, 25 de diciembre de 2009

La dignidad de la persona humana

“En el mundo, tal como lo encontramos hoy, ¿qué criterios podemos adoptar para conseguir que los derechos de las personas sean protegidos? ¿Qué fundamento podemos ofrecer como terreno en que puedan desarrollarse los derechos individuales y sociales? Sin duda alguna tal fundamento es la dignidad de la persona humana. El Papa Juan XIII lo explicó en la Pacem in terris: “En toda convivencia humana, bien organizada y fecunda, se debe colocar como fundamento el principio de que todo ser humano es persona...; y por lo tanto, de esa misma naturaleza nacen directamente al mismo tiempo derechos y deberes que, por ser universales e inviolables, son también absolutamente inalienables” (núm. 9).”