jueves, 15 de noviembre de 2012

El mandamiento no mataras debe guiar la conciencia de la humanidad


“El cristianismo no nos manda que cerremos los ojos a los difíciles problemas humanos. No nos permite o impide ver las injustas situaciones sociales o internacionales. Lo que el cristianismo nos prohíbe es buscar soluciones a estas situaciones por caminos del odio, del asesinato de personas indefensas, con métodos terroristas. Y diría más: el cristianismo comprende y reconoce la noble y justa lucha por la justicia, pero se opone decididamente a fomentar el odio y a promover o provocar la violencia o la lucha por sí misma. El mandamiento "no matarás" debe guiar la conciencia de la humanidad, si no se quiere repetir la terrible tragedia y destino de Caín.”

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Que es la santidad de Dios?


“ ¿Qué es la santidad de Dios? Es absoluta "separación" de todo mal moral, exclusión y rechazo radical del pecado y, al mismo tiempo, bondad absoluta. En virtud de ella, Dios, infinitamente bueno en Sí mismo, lo es también con relación a las criaturas (bonum diffusivum sui), naturalmente según la medida de su "capacidad" óntica. En este sentido hay que entender la respuesta que da Cristo al joven del Evangelio: "¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios" (Mc 10, 18).”

martes, 13 de noviembre de 2012

Amar no es solo un sentimiento


Jesús nos habla el lenguaje maravilloso del don de sí mismo y del amor hasta el sacrificio de la propia vida. ¿Es un discurso fácil? Bien sabéis que no. El olvido de sí no es fácil; éste aleja del amor posesivo y narcisista para abrir al hombre al gozo del amor que se dona. Esta escuela eucarística de libertad y de caridad enseña a superar las emociones superficiales para radicarse firmemente en lo que es verdadero y bueno; libra del encerrarse en uno mismo y prepara para abrirse a los demás, enseña a pasar de un amor afectivo a un amor efectivo. Porque amar no es sólo un sentimiento; es un acto de voluntad que consiste en preferir de manera constante, por encima del propio el bien, el bien de los demás: “Nadie tiene mayor amor, que el que da su vida por sus amigos” (Jn 15,13).

No os olvidéis de buscar a Cristo y de reconocer su presencia en la Iglesia


Y no os olvidéis de buscar a Cristo y de reconocer su presencia en la Iglesia. Ella es como la prolongación de su acción salvífica en el tiempo y en el espacio. En ella y por medio de ella Jesús sigue haciéndose visible hoy y sigue haciéndose encontrar por los hombres. En vuestras parroquias, movimientos y comunidades, acogeos mutuamente para que crezca la comunión entre vosotros. Éste es el signo visible de la presencia de Cristo en la Iglesia, a pesar del opaco diafragma que con frecuencia interpone el pecado de los hombres.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Llevad la verdad al mundo


 “Los hombres tienen necesidad de la verdad; ¡tienen la absoluta necesidad de saber por qué viven, mueren y sufren! Pues bien, ¡vosotros sabéis que la "verdad" es Jesucristo! El mismo lo ha afirmado categóricamente: "¡Yo soy la verdad!" (Jn 14, 6), "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no anda en tinieblas" (Jn 8, 12). ¡Amad, pues, la verdad! ¡Llevad la verdad al mundo! Testimoniad la verdad que es Jesús, con toda la doctrina revelada por El mismo y enseñada por la Iglesia, divinamente asistida e inspirada. Es la verdad la que salva a nuestros jóvenes; la verdad toda entera, ¡iluminante y exigente, como es! No tengáis miedo de la verdad y, frente a tantos maestros del absurdo y de la sospecha, que pueden quizá fascinar, pero que luego fatalmente llevan a la destrucción, oponed sólo y siempre a Jesucristo.”

domingo, 11 de noviembre de 2012

"Theotokos" - "Madre de Dios".


 “Cuando decimos: "El Ángel del Señor anunció a María, y concibió del Espíritu Santo", expresamos la total y plena verdad contenida en esta palabra: "Theotokos", es Aquella que "concibió" la Palabra del Eterno Padre, que le fue transmitida en la anunciación angélica, esto es, se hizo Madre del Verbo Eterno por obra del Espíritu Santo. En Ella el Verbo se hizo carne.”

sábado, 10 de noviembre de 2012

El Evangelio de la vida y las celebraciones del año litúrgico


“Estamos llamados a expresar admiración y gratitud por la vida recibida como don, y a acoger, gustar y comunicar el Evangelio de la vida no sólo con la oración personal y comunitaria, sino sobre todo con las celebraciones del año litúrgico. Se deben recordar aquí particularmente los Sacramentos, signos eficaces de la presencia y de la acción salvífica del Señor Jesús en la existencia cristiana. Ellos hacen a los hombres partícipes de la vida divina, asegurándoles la energía espiritual necesaria para realizar verdaderamente el significado de vivir, sufrir y morir.”