martes, 16 de marzo de 2021

Maria siempre indicara el camino

 La vida de María fue un continuo sí al amor. A Ella que, desde el anuncio del ángel, “se ha abandonado a Dios completamente, manifestando la obediencia de la fe a Aquel que le hablaba a través de su mensajero” (Redemptoris Mater, 13),  a Ella acudo, bajo la advocación de la Virgen de los Milagros de Caacupé, para que os ayude en vuestro camino y en vuestra misión. Con Ella, que es la Estrella de la mañana, la Causa de nuestra alegría, nunca os marcharéis tristes, porque siempre os indicará el camino que lleva a su divino Hijo: el camino de la fraternidad, del servicio al hermano, de la honradez y la justicia; el camino del amor.

VIAJE APOSTÓLICO A URUGUAY, BOLIVIA, LIMA Y PARAGUAY

Encuentro del Papa Juan Pablo II con los jóvenes en elCampo Ñu Guazú, Asuncion, 18 de mayo de 1988

El camino para llegar al cielo

  “El camino señalado por los mandamientos para llegar al cielo, para alcanzar la felicidad, pasa por el amor, por el servicio al hermano. El Señor espera que confirméis la autenticidad de vuestro amor a Dios con obras de caridad hacia el prójimo. Cristo os da cita junto al hermano sufriente, olvidado, oprimido. El os llama a un decidido compromiso con el hombre, en la defensa de sus derechos y dignidad como hijo de Dios que es. Tenéis que amar a Dios y a vuestros semejantes contribuyendo así a la edificación de una sociedad en la que los bienes sean compartidos por todos, una sociedad donde todos puedan vivir de modo conforme a su condición de personas.

VIAJE APOSTÓLICO A URUGUAY, BOLIVIA, LIMA Y PARAGUAY

Encuentro del Papa Juan Pablo II con los jóvenes en elCampo Ñu Guazú, Asuncion, 18 de mayo de 1988

sábado, 13 de marzo de 2021

La riqueza ocasión de división

 

 “Por desgracia, la riqueza es normalmente ocasión de división e incentivo para la lucha; en cambio, debe convertirse en instrumento de participación común en la alegría de una vida digna de seres humanos: riqueza, pues, como fuente de elevación para todos, con la posibilidad de acceder a los valores de la cultura, del conocimiento recíproco, de la misma experiencia religiosa, favorecida por, una disponibilidad mayor de tiempo y por la libertad interior de las ansias de un mañana incierto.

(de la Homilia de Juan Pablo II en la Misa celebrada para el pueblo – 28 de septiembre de 1980)

 VISITA PASTORAL A SUBIACO

miércoles, 10 de marzo de 2021

La libertad: una misión

 

La libertad verdadera es la característica preeminente de la humanidad; es la fuente de donde brota la dignidad humana; es “signo eminente de la imagen divina en el hombre” (Gaudium et spes, 17). Se nos ofrece y otorga como misión nuestra.

(Juan Pablo II  en su Mensaje a la Organización de lasNaciones Unidas 2 de diciembre de 1978 )

martes, 9 de marzo de 2021

La civilización del consumismo

 … este superdesarrollo, consistente en la excesiva disponibilidad de toda clase de bienes materiales para algunas categorías sociales, fácilmente hace a los hombres esclavos de la « posesión » y del goce inmediato, sin otro horizonte que la multiplicación o la continua sustitución de los objetos que se poseen por otros todavía más perfectos. Es la llamada civilización del « consumo » o consumismo, que comporta tantos « desechos » o « basuras ». Un objeto poseído, y ya superado por otro más perfecto, es descartado simplemente, sin tener en cuenta su posible valor permanente para uno mismo o para otro ser humano más pobre.

viernes, 5 de marzo de 2021

La fe es la raíz de la caridad

 

Para nosotros, cristianos, la fe es la raíz de la caridad, esto es, en la base de todo está nuestra confrontación con el Señor crucificado: "La caridad de Cristo nos apremia (caritas Christi urget nos) persuadidos como estamos de que uno murió por todos" (2 Cor 5, 14). Es necesario esto para no caer en la simple filantropía o en entusiasmos fáciles pero de breve duración, sino para dar a nuestro compromiso en favor del hombre el fundamento inquebrantable del mismo amor con el que Dios vino a nuestro encuentro en la cruz de Jesucristo y del que absolutamente nada "podrá arrancarnos jamás" (Rom 8, 39).

(Juan Pablo II en su saludo a una peregrinación de Turin, 30de noviembre de 1980)

viernes, 26 de febrero de 2021

El pecado original, la reconciliación y la lucha contra el mal

 “… el pecado original, aún cuando borrado por el bautismo, deja normalmente en lo íntimo del hombre un desorden que se supera, una propensión al pecado que se frena con el esfuerzo humano, además de con la gracia del Señor (cf. Conc. Trid. Decretum de iustificatione, cap. 10; Denz.-Schön, n. 1535). El mismo sacramento de la reconciliación, aún ofreciendo el perdón de las culpas, no elimina completamente la dificultad que el creyente encuentra en la realización de la ley grabada en el corazón del hombre y perfeccionada por la Revelación: esta ley, aún cuando está interiorizada por el don del Espíritu Santo, deja, de ordinario, la posibilidad de pecado y más aún, cierta inclinación a él (cf. Conc. Trid. Decretum de iustificatione, cap. 11; Denz.–Schön, núms. 1536; 1568-1573). Por consiguiente, la vida humana y cristiana se manifiesta siempre como una "lucha" contra el mal (cf. Conc. Vat. II, Gaudium et spesnúms. 13, 15). Se requiere, pues, un serio esfuerzo ascético para que el fiel se haga cada vez más capaz de amar a Dios y al prójimo, en sintonía coherente con la propia condición de renacido en Cristo.

(Juan Pablo II Audiencia General 7 de marzo de 1984)