“Ninguna institución ni organización puede hoy en día ser símbolo de libertad si. a la vez, no defiende también la exigencia de justicia, porque ambas son requerimientos esenciales del espíritu humano.”
jueves, 21 de marzo de 2013
Libertad y justicia requerimientos esenciales del espíritu humano
miércoles, 20 de marzo de 2013
Distinguir entre la verdad y la no verdad
“El conocimiento intelectual hace al hombre capaz de discernir, de distinguir entre la verdad y la no verdad, abriendo ante él los campos de la ciencia, del pensamiento crítico, de la investigación metódica de la verdad acerca de la realidad. El hombre tiene dentro de sí una relación esencial con la verdad, que determina su carácter de ser trascendental. El conocimiento de la verdad impregna toda la esfera de la relación del hombre con el mundo y con los otros hombres, y pone las premisas indispensables de toda forma de cultura.”
sábado, 16 de marzo de 2013
La « cultura de la muerte » vs la « cultura de la vida y del amor »
“En este gran esfuerzo
por una nueva cultura de la vida estamos sostenidos y animados por la
confianza de quien sabe que el Evangelio de la vida, como el Reino
de Dios, crece y produce frutos abundantes (cf. Mc 4, 26-29). Es
ciertamente enorme la desproporción que existe entre los medios, numerosos y
potentes, con que cuentan quienes trabajan al servicio de la « cultura de la
muerte » y los de que disponen los promotores de una « cultura de la vida y del
amor ». Pero nosotros sabemos que podemos confiar en la ayuda de Dios, para
quien nada es imposible (cf. Mt 19, 26).”
Cultura de la muerte, cultura de la vida, evangelio de la
vida, por la vida
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jueves, 14 de marzo de 2013
La educación católica
“A la luz de la cruz y resurrección de Cristo, tenemos que estar dispuestos a aprender a enfrentarnos a retos e incluso crisis. Parte de nuestra educación católica consiste en aprender a ver las necesidades de los demás, a tener el coraje de practicar lo que creemos. Con ayuda de la educación católica tratamos de hacer frente a todas las circunstancias de la vida con la actitud de Cristo. Sí, la Iglesia desea comunicaros a Cristo para que lleguéis a la madurez plena en Aquel que es el ser humano perfecto y, al mismo tiempo, el Hijo de Dios.”
lunes, 11 de marzo de 2013
Cristo, la Iglesia, los esposos y la familia
“Cristo Señor, antes de
morir, en los umbrales del misterio pascual, ora así: "Padre Santo, guarda
en tu nombre a éstos que me has dado, para que sean uno como nosotros".
Entonces pide de algún modo, quizás de un modo especial, también la unidad de
los esposos y de las familias. Ora por la unión de los discípulos, por la
unidad de la Iglesia; y San Pablo compara el misterio de la Iglesia con el
matrimonio (cf. Ef 5, 21-33). La Iglesia, por tanto, no sólo coloca el
matrimonio y la familia en un lugar especial dentro de sus afanes, sino que, en
cierto modo, considera también el matrimonio como preclara imagen suya. Colmada
del amor de Cristo-Esposo, que nos amó "hasta el extremo", la Iglesia
mira hacia los esposos, que se juran amor hasta la muerte, y considera como
tarea suya peculiar salvaguardar este amor, esta fidelidad y esta honestidad y
todos los bienes que nacen de ahí para la persona humana y para la sociedad. Es
precisamente la familia la que da la vida a la sociedad. Es en ella donde, a
través de la obra de la educación, se forma la estructura misma de la
humanidad, de cada hombre sobre la tierra.”
sábado, 9 de marzo de 2013
La conciencia
“la conciencia de modo muy principal, se halla en la base de la dignidad interior del hombre y a la vez, de su relación con Dios.”
Juan Pablo II a la mujer que ha recurrido al aborto
“Una reflexión especial quisiera tener para vosotras, mujeres que habéis recurrido al aborto. La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior. Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la Reconciliación. Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida. Por medio de vuestro compromiso por la vida, coronado eventualmente con el nacimiento de nuevas criaturas y expresado con la acogida y la atención hacia quien está más necesitado de cercanía, seréis artífices de un nuevo modo de mirar la vida del hombre.”
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