“La
Asunción de María es un especial don del Resucitado a su Madre. Si, en efecto,
"los que son de Cristo", recibirán la vida "cuando El
venga", he aquí que es justo y comprensible que esa participación en la
victoria sobre la muerte sea experimentada en primer lugar por Ella, la Madre;
Ella, que es "de Cristo", de modo más pleno, ya que,
efectivamente, El pertenece a Ella, como el hijo a la madre. Y Ella pertenece a
El; es, en modo especial, "de Cristo", porque fue amada y redimida de
forma totalmente singular.”
( Juan Pablo II Homilíaen la solemnidad de la Asunción – 15 de agosto de 1980)
No hay comentarios:
Publicar un comentario