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sábado, 29 de febrero de 2020

Buscad a Cristo y acogedlo


“Buscad pues a Cristo y acogedlo. El es exigente, no se contenta con la mediocridad, no admite la indecisión. El es el único camino hacia el Padre (Cfr. Jn. 14, 6) y el que lo sigue no camina en tinieblas (Cfr. ibid. 8, 12). Cristo es la certeza de vuestra juventud y la fuente de vuestra alegría. En El, eternamente joven, encontraréis la victoria de la vida sobre la muerte, la victoria de la verdad sobre la mentira y el error, la victoria del amor sobre el odio y la violencia.”

lunes, 20 de mayo de 2019

La educación evangelizadora


“La educación evangelizadora, que aplicada concretamente a los jóvenes fue una de las grandes opciones de Puebla, está llamada a renovar, en el ámbito escolar, la enseñanza de la verdad revelada; y en terreno de la catequesis, la experiencia de vida divina, sobre todo sacramental, en la parroquia. Ni que decir tiene que la educación evangelizadora ha de comenzar en la familia, que es escuela básica e iglesia doméstica.”
(Juan Pablo II – Homilía en la Santa Misa en Maracaibo - 27 de enero de 1985)

 


miércoles, 24 de abril de 2019

Buscad a Cristo y acogedlo


“Buscad pues a Cristo y acogedlo. El es exigente, no se contenta con la mediocridad, no admite la indecisión. El es el único camino hacia el Padre (Cfr. Jn. 14, 6) y el que lo sigue no camina en tinieblas (Cfr. ibid. 8, 12). Cristo es la certeza de vuestra juventud y la fuente de vuestra alegría. En El, eternamente joven, encontraréis la victoria de la vida sobre la muerte, la victoria de la verdad sobre la mentira y el error, la victoria del amor sobre el odio y la violencia.

(encuentro con los jóvenes en el Estadio Olímpico de3 Caracas 28 de enero de 1985)

miércoles, 13 de marzo de 2019

La dignidad del trabajo


“La Palabra de Dios, desde las páginas del Génesis hasta los pasajes del Nuevo Testamento que nos proponen el ejemplo de Cristo trabajador, nos dejan múltiples testimonios de la dignidad y significación profunda del trabajo humano. En efecto, el hombre, creado a imagen de Dios, mediante su trabajo participa en la obra de la creación y de su perfeccionamiento, cumpliendo el mandamiento del Señor de someter y dominar la tierra (Cfr. Gen. 1, 28). El trabajo es, además, «un bien del hombre, un bien de la humanidad, porque mediante el trabajo el hombre no sólo transforma la naturaleza, adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre; es más, en cierto sentido se hace más hombre» (Laborem Exercens, 9. 23). Ello confiere al trabajo y a quien lo ejerce una dignidad que lo realiza como persona y lo hace solidario con los demás.”

(del encuentro del papa Juan Pablo II con lostrabajadores en la Plaza de san Francisco, Quito, miércoles 30 de enero de 1985)

miércoles, 27 de febrero de 2019

Acoger el mensaje de Cristo y ser Iglesia


“aceptar a Cristo significa al mismo tiempo acoger amorosamente su mensaje, su palabra transmitida de modo auténtico en la Iglesia de Dios. Vivir la vida que Cristo ha conquistado para nosotros con su muerte y su resurrección, es incorporarse a la gran familia de los salvados por El; es ser parte del Pueblo de Dios; es ser Iglesia.”


viernes, 6 de abril de 2012

Juan Pablo II a los jóvenes de Venezuela


 “Ante un mundo de apariencias, de injusticias y materialismo que nos rodea, os invito a todos, muchachos y muchachas de Venezuela, a hacer, con responsabilidad y alegría, una opción fundamental por Cristo en vuestras vidas: ¡Jóvenes, abrid las puertas de vuestro corazón a Cristo! Él nunca defrauda. Él es el Camino de la paz, la Verdad que nos hace libres y la Vida que nos colma de alegría (cf. Missale romanum, «Prex eucharistica V/b».
Ante el miedo al futuro, al compromiso, al fracaso... Él es la roca firme (cf. 1 Co 10, 4). Frente a doctrinas falaces y destructivas del ser humano, Él es la luz que viene de lo alto (cf. Lc 1, 78). Ante la tentación de los ídolos del poder, del dinero y del placer, Él nos hace libres (cf Ga 5, 1). ¡Jesús es el único Salvador y no hay otro nombre bajo el cielo por el que podamos salvarnos! (Hch 4, 12).”
(Beato Juan Pablo II – del discurso a los jóvenes en la Av. De los Próceres - Caracas, Domingo 11 de febrero de 1996)