“Al rezar el Ángelus,
meditamos sobre la vocación de María a su santidad particular, y, a la vez,
sobre la vocación a la santidad, en Jesucristo, de todos los hijos e
hijas del género humano.”
domingo, 28 de julio de 2013
sábado, 27 de julio de 2013
"Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna?"
“El diálogo de Jesús
con el joven rico, relatado por san Mateo en el capítulo 19 de su evangelio,
puede constituir un elemento útil para volver a escuchar de modo vivo y
penetrante su enseñanza moral: «Se le acercó uno y le dijo: "Maestro, ¿qué
he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna?". Él le dijo:
"¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas, si
quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos". "¿Cuáles?"
le dice él. Y Jesús dijo: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás,
no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo
como a ti mismo". Dícele el joven: "Todo eso lo he guardado; ¿qué más
me falta?". Jesús le dijo: "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo
que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego ven,
y sígueme"» (Mt 19, 16-21) 13.”
martes, 23 de julio de 2013
La Eucaristía, vínculo de la caridad
“La Eucaristía, vínculo de la caridad que fortalece la vida cristiana en el cumplimiento del amor a
Dios y al prójimo,
tiene su raíz en
el Amor divino. En efecto, cada vez que participamos en el sacrificio eucarístico « se abre en nuestra alma una dimensión real de aquel amor inescrutable que encierra en sí todo
lo que Dios ha hecho por nosotros los hombres y que hace continuamente »”(Carta
a todos los Obispos de la Iglesia sobre el misterio y el culto de la Eucaristía, 1980, n. 5).
lunes, 22 de julio de 2013
“Ver” a Cristo
“Zaqueo no se dejó confundir ni turbar. No se
asustó de que la acogida de Cristo en la propia casa pudiese amenazar, por
ejemplo, su carrera profesional o hacerle difíciles algunas acciones, ligadas
con su actividad de jefe de publícanos. Acogió a Cristo en su casa y
dijo: "Señor, doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si a
alguien he defraudado en algo, le devuelvo el cuádruplo"(Lc 19,
8).
En este
punto se hace evidente que no sólo Zaqueo "ha visto a Cristo", sino
que al mismo tiempo,Cristo ha escrutado su corazón y su conciencia; lo
ha radiografiado hasta el fondo. Y he aquí que se realiza lo que constituye el
fruto propio de "ver" a Cristo, del encuentro con El en la verdad
plena: se realiza la apertura del corazón, se realiza la
conversión. Se realiza la obra de la salvación. Lo
manifiesta el mismo Cristo cuando dice: "Hoy ha venido la salud a tu casa,
por cuanto éste es también hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a
buscar y salvar lo que estaba perdido" (Lc 19, 9-10)”
sábado, 20 de julio de 2013
Convivir pacificamente
“Los pueblos no están llamados a combatirse y destruirse, sino
a comprenderse y ponerse de acuerdo para convivir pacíficamente. Es una ilusión
creer que la guerra y la violencia lleven a soluciones verdaderas; por el
contrario, siembran nuevo odio y mayor desconfianza. Sólo la moderación y la
sabiduría abren camino a las negociaciones; de éstas puede nacer un
entendimiento duradero en el que cada uno de los pueblos …… vea conservada la
propia identidad y sienta que se acogen las propias aspiraciones.”
EL catecismo y los creyentes
“El Catecismo presenta la vida moral de los creyentes en sus
fundamentos y en sus múltiples contenidos como vida de «los hijos de Dios». En
él se afirma que «los cristianos, reconociendo en la fe su nueva dignidad, son
llamados a llevar en adelante una "vida digna del evangelio de Cristo"
(Flp 1, 27). Por los sacramentos y la oración reciben
la gracia de Cristo y los dones de su Espíritu que les capacitan para ello»”
jueves, 18 de julio de 2013
La dignidad de la persona humana
“Provengo de una nación con una larga tradición de profunda fe
cristiana y con una historia nacional marcada por numerosas vicisitudes;
durante más de cien años, Polonia fue incluso borrada del mapa político de
Europa. Pero es también un país marcado por un profundo respeto hacia esos
valores sin los que ninguna sociedad puede prosperar: amor a la libertad,
creatividad cultural y convicción de que el empeño común por el bien de la
sociedad debe ser guiado por un auténtico sentido moral. Mi propia misión espiritual
y religiosa me impulsa a ser mensajero de paz y fraternidad, y a testificar en
pro de la grandeza de toda persona humana. Esta grandeza deriva del amor de
Dios, que nos creó a su propia imagen y nos concedió un destino eterno. En esta
dignidad de la persona humana es donde yo veo el significado de la historia y
donde encuentro el principio que confiere sentido al papel que todo ser humano
debe asumir de cara a su propio desarrollo y al bienestar de la sociedad a la
que pertenece.”
Etiquetas:
Dignidad,
historia,
Nacion,
tradiciones
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