"La parábola del sembrador (Mt 13, 3-8) proclama que el reino de Dios está ya actuando en
la predicación de Jesús; al mismo tiempo invita a contemplar la abundancia de
frutos que constituirán la riqueza sobreabundante del reino al final de los
tiempos. La parábola de la semilla que crece por sí sola (Mc 4,
26-29) subraya que el reino no es obra humana, sino únicamente don del amor de
Dios que actúa en el corazón de los creyentes y guía la historia humana hacia
su realización definitiva en la comunión eterna con el Señor. “
San Juan Pablo II Audiencia General 18 de marzo de 1987
San Juan Pablo II Audiencia General 18 de marzo de 1987