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sábado, 1 de agosto de 2026

Dios ha hecho al hombre para la alegria

 

Queridos jóvenes, Dios ha hecho al hombre para la alegría; podría decir que os ha hecho sobre todo a vosotros para la alegría. Dios es alegría, y en la alegría de vivir hay un reflejo de la alegría originaria que Dios experimentó al crear al hombre.

Difundid esta alegría. Quisiera que esta tarde, entre nosotros, resonaran las palabras de Isaías: «Consolad, consolad a mi pueblo (...). Hablad al corazón de Jerusalén y decidle bien alto que ya ha terminado su esclavitud» (Is 40, 1-2). San Felipe Neri hizo realidad estas palabras: supo consolar a quien era esclavo y prisionero de falsos maestros de vida, gritando que la verdadera libertad está en Cristo y que sólo cuando el hombre acepta a Cristo en su propia vida termina la esclavitud del pecado y de la muerte.

(DelEncuentro del Papa Juan Pablo II con los jóvenes de la diócesis de Roma en preparaciónpara la Jornada Mundial de la Juventud 6 de abril 1995)

viernes, 4 de octubre de 2024

La alegría de un corazón cristiano

(…) el servicio auténtico del cristiano se califica e base a la presencia operante de la gracia de Dios en él y a través de él. La paz en el corazón del cristiano, por tanto, está unida inseparablemente a la alegría, que en griego (chará) es etimológicamente afín a la gracia (cháris). Toda la enseñanza de Jesús, comprendida su cruz, tiene precisamente esta finalidad: "para que yo me goce en vosotros y vuestro gozo sea cumplido" (Jn 15, 11). Cuando la alegría de un corazón cristiano se derrama en los demás hombres, allí engendra esperanza, optimismo, impulsos de generosidad en la fatiga cotidiana contagiando a toda la sociedad.

jueves, 26 de septiembre de 2024

La alegría cristiana

 

La alegría cristiana es una realidad que no se describe fácilmente, porque es espiritual y también forma parte del misterio. Quien verdaderamente cree que Jesús es el Verbo Encarnado, el Redentor del hombre, no puede menos de experimentar en lo íntimo un sentido de alegría inmensa, que es consuelo, paz, abandono, resignación, gozo. Decía el Salmista: «¡Gustad y ved cuán bueno es el Señor!» (Sal 33, 9). Y el filósofo y científico francés Blaise Pascal, en la famosa noche de la conversión, escribió en el testamento: «¡Alegría! ¡Alegría! ¡Llanto de alegría!». ¡No apaguéis esta alegría que nace de la fe en Cristo crucificado y resucitado ¡Testimoniad vuestra alegría! ¡Habituaos a gozar de esta alegría!

(Juan Pablo II en sudiscurso a la peregrinación comunitaria y oficial de la Archidiócesis deNapoles – 24 de marzo de 1979)

martes, 15 de septiembre de 2015

Alegraos

 “Alegraos porque Jesús ha venido al mundo.
Alegraos porque Jesús ha muerto en la cruz.
Alegraos porque resucitó de entre los muertos.
Alegraos porque nos borra los pecados en el bautismo.
Alegraos porque Jesús ha venido a liberarnos.
Alegraos porque El es el dueño de nuestra vida.”


jueves, 18 de junio de 2015

Gritarán las piedras


 “Si silenciamos la alegría que nace de conocer a Jesús, gritarán incluso las piedras de nuestras ciudades. Porque somos un pueblo pascual y el aleluya es nuestro canto. Con San Pablo os digo: "Alegraos siempre en el Señor; de nuevo os digo, alegraos" (Flp 4, 4).”

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El cristiano debe estar siempre alegre


“El cristiano, como nos exhorta San Pablo (1 Tes 5, 16), debe estar siempre alegre. Pero la alegría cristiana no es huida de las propias responsabilidades. No es un aturdirse con los placeres fugaces del presente. La alegría cristiana consiste en encontrar la propia dignidad perdida, tras haber entrado de nuevo en nosotros mismos y haber escuchado la Palabra de Cristo.”