Mostrando entradas con la etiqueta Misiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Misiones. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de mayo de 2025

Ánimo, no temáis, anunciad que Jesús es el Señor

 

Ánimo, no temáis, anunciad que Jesús es el Señor: «En ningún otro nombre hay salvación» (Hch 4, 12).

Decid a todos que «abrirse al amor de Cristo es la verdadera liberación. En él, sólo en él, somos liberados de toda forma de alienación y extravío, de la esclavitud al poder del pecado y de la muerte» (Redemptoris missio, 11). Él es camino y verdad, resurrección y vida (cf. Jn 14, 6; 11, 25); él es el «Verbo de la vida» (Jn 1, 1).

Anunciad a Cristo con la palabra, anunciadlo con manifestaciones concretas de solidaridad, haced visible su amor al hombre, colocándoos, con la Iglesia y en la Iglesia, siempre «en la primera línea de la caridad», donde «muchos de sus hijos e hijas, especialmente religiosos y religiosas, con formas antiguas y siempre nuevas, han consagrado y continúan consagrando su vida a Dios, ofreciéndola por amor al prójimo más débil y necesitado» (Evangelium vitae, 27).

 

(Juan Pablo II – del Mensaje para la Jornada Mundial de lasMisiones de 1995)

sábado, 6 de noviembre de 2021

El mandato misionero

 

Nunca como hoy la Iglesia ha tenido la oportunidad de hacer llegar el Evangelio, con el testimonio y la palabra, a todos los hombres y a todos los pueblos. Veo amanecer una nueva época misionera, que llegará a ser un día radiante y rica en frutos, si todos los cristianos y, en particular, los misioneros y las jóvenes Iglesias responden con generosidad y santidad a las solicitaciones y desafíos de nuestro tiempo. Como los Apóstoles después de la Ascensión de Cristo, la Iglesia debe reunirse en el Cenáculo con « María, la madre de Jesús » (Act 1, 14), para implorar el Espíritu y obtener fuerza y valor para cumplir el mandato misionero. También nosotros, mucho más que los Apóstoles, tenemos necesidad de ser transformados y guiados por el Espíritu.

(Juan Pablo II Carta Enciclica Redemptoris Missio, sobre la permanente validez del mandato misionero)

domingo, 27 de octubre de 2013

La Jornada de las Misiones

“La Jornada de las Misiones significa, sobre todo, oración a Jesús Salvador, que "aniquiló la muerte y sacó a luz la vida y la incorrupción por medio del Evangelio" (2 Tim 1, 10). Es decir, todos nosotros, estamos invitados a suplicar al Señor no sólo por el consuelo espiritual de estos hermanos y hermanas nuestros, sino también con renovada imploración para acelerar la venida del reino de Dios sobre la tierra. Entre las invocaciones que contiene el Pater noster, hoy debe asumir más fuerte relieve la que dice: "Venga a nosotros tu reino". Que nos ayude a expresarla con los labios y con la vida, en actitud de profunda fe, la Madre misma del Señor Jesús.”


sábado, 2 de octubre de 2010

«¡ay de mi si no predicara el Evangelio! »

“La misión de Cristo Redentor, confiada a la Iglesia, está aún lejos de cumplirse. A finales del segundo milenio después de su venida, una mirada global a la humanidad demuestra que esta misión se halla todavía en los comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio. Es el Espíritu Santo quien impulsa a anunciar las grandes obras de Dios: « Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe: Y ¡ay de mi si no predicara el Evangelio! »(1 Cor 9, 16).”

domingo, 18 de julio de 2010

Los santos señalan el sentido más profundo de la misión de la Iglesia.

“los santos señalan el sentido más profundo de la misión de la Iglesia. Ellos se convierten no sólo en los misioneros más fecundos de su tiempo y de su ambiente, tanto en la propia patria como más allá de sus fronteras, sino que sobre todo nos dan una respuesta viva a las preguntas: ¿Cuál es la misión de la Iglesia? y, ¿por qué la Iglesia es misionera?
Efectivamente, el tesoro del insólito amor y de la verdad, fruto del misterio de la redención, escondido en sus corazones, revela esta medida suprema de la humanidad, este admirable ennoblecimiento del espíritu humano, al que es necesario abrir un camino en medio de los hermanos y hermanas ―compatriotas y extranjeros― en medio de todos la Iglesia es lo más misionera posible a través de sus santos.”

jueves, 13 de mayo de 2010

Todos somos misioneros

“Las misiones son diversas. Puede haber misioneros que van a países lejanos, pero puede haber misiones y misioneros en la propia parroquia, en la propia familia. Misión es ser religiosa contemplativa carmelita; misión es ser religiosa activa, apostólica; misión es ser esposo o esposa, obrero o intelectual. Todo es misión; en las categorías de Cristo, todo es misión. Todos somos misioneros porque el mundo se nos ha dado como una tarea. Debemos construir este mundo; debemos hacer el bien de este mundo; debemos hacer de él el reino de Dios.”
(Encuentro del Santo Padre Juan Pablo II con los jóvenes de Roma como preparación para la IX Jornada Mundial de la Juventud – 24 de marzo de 1994)