Mostrando entradas con la etiqueta seminaristas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta seminaristas. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de septiembre de 2024

La Palabra de Dios fundamento de toda acción sacerdotal

 En una palabra, la primera prioridad de los seminarios hoy en día es la enseñanza de la Palabra de Dios en toda su pureza e integridad, con todas sus exigencias y todo su poder. La Palabra de Dios y sólo la Palabra de Dios, es el fundamento de todo ministerio, de toda actividad pastoral, de toda acción sacerdotal. El poder de la Palabra de Dios fue la base dinámica del Concilio Vaticano II, y Juan XXIII lo puso de manifiesto claramente el día de la inauguración: «Lo que principalmente atañe al Concilio Ecuménico es esto: que el sagrado depósito de la doctrina cristiana sea custodiado y enseñado en forma cada vez más eficaz» (Discurso del Papa del 11 de octubre de 1962).

(del discurso de JuanPablo II a varios rectores de seminarios – 3 de marzo de 1979)

jueves, 29 de agosto de 2024

Elegidos por Dios en una historia incompleta

 Dios que es verdad y es amor se nos ha manifestado en la historia de la creación y en la historia de la salvación: una historia incompleta aún, la de la humanidad, que “aguarda impaciente a que se revele lo que es ser hijos de Dios” (cf Rm 8, 18). El mismo Dios nos ha escogido, nos ha llamado para infundir nueva fuerza en esa historia, ahora ya sabiendo que la salvación “es don de Dios, no viene de las obras, y que somos hechura suya, creados en Cristo Jesús” (Ef 1, 8-10). Una historia que es en los designios de Dios, también la nuestra, porque nos quiere obreros en su viña (cf. Mt 20, 1-16), nos quiere embajadores suyos para salir al encuentro de todos e invitarlos a entrar en su banquete (cf. ib., 22, 1-14), nos quiere samaritanos, que usan misericordia con el prójimo desvalido (cf. Lc 10, 30ss.).

(Juan Pablo II en su discurso a los seminaristas mayores, diocesanos y religiosos en el Seminario de Guadalajara – 30 de enero de 1979 – Viaje a la República Dominicana, México  y Bahamas)

miércoles, 12 de febrero de 2020

Vale la pena dedicarse a la causa de Cristo


“Vale la pena dedicarse a la causa de Cristo, que quiere corazones valientes y decididos; vale la pena consagrarse al hombre por Cristo, para llevarle a El, para elevarlo, para ayudarle en el camino hacia la eternidad; vale la pena hacer una opción por un ideal que os procurará grandes alegrías, aunque os exija también no pocos sacrificios. El Señor no abandona a los suyos.
Vale la pena vivir por el Reino ese precioso valor del cristianismo: el celibato sacerdotal, patrimonio plurisecular de la Iglesia; vivirlo responsablemente aunque os exija no pocos sacrificios. ¡Cultivad la devoción a María, la Madre Virgen del Hijo de Dios, para que os ayude y aliente a realizarlo plenamente!”

jueves, 17 de julio de 2014

La misión de difundir y vivir la Palabra

“La Palabra de Dios es digna de todos vuestros esfuerzos. Abrazarla en toda su pureza e integridad, y difundirla con el ejemplo y la predicación, es una gran misión. Esta es vuestra misión hoy, mañana y el resto de vuestras vidas.”

jueves, 11 de abril de 2013

Juan Pablo II a los seminaristas

“Recordad que en el análisis final la perseverancia en la fidelidad es una prueba no de valor y fortaleza humanos, sino de eficacia de la gracia de Cristo. Por tanto, si hemos de perseverar, hemos de ser hombres de oración que, a través de la Eucaristía, la Liturgia de las Horas y los encuentros personales con Cristo, encuentren el coraje y la gracia para ser fieles. Confiemos, por tanto, recordando las palabras de San Pablo: "Todo lo puedo en Aquel que me conforta" (FIp 4, 13”