miércoles, 25 de septiembre de 2024

La Iglesia y la emigración

 

… la emigración es un fenómeno masivo de nuestro tiempo, un fenómeno permanente que se presenta incluso con aspectos nuevos y que afecta a todos los continentes y a casi todos los países. Plantea graves problemas humanos y espirituales. Es una prueba, es decir, un riesgo, una oportunidad, tanto para los emigrantes como para quienes los acogen. Sí, supone para los primeros un riesgo muy serio de desarraigo, deshumanización y, en algunos casos, de descristianización; y para los segundos, un riesgo de cerrazón y tirantez. Pero proporciona también ocasión de enriquecimiento humano y espiritual, de apertura, de acogida a los extranjeros y renovación recíproca en el contacto mutuo. Y para la Iglesia es una invitación a ser más misionera, a salir al encuentro del hermano extranjero, a respetarlo, a testimoniar su fe y caridad en tal contexto y a recibir la aportación positiva del otro. ¿Sabe aprovechar la Iglesia esta oportunidad?

(Juan Pablo II en su discurso al II Congreso Mundial de Pastoral de la Emigración – 15 de marzo de 1979)   

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